Los retos de Jorge Asjana nuevo rector magnífico de la UASD

El nombramiento del doctor Jorge Salomón Asjana David como rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) marca el inicio de una nueva etapa para la academia más antigua del continente americano. Su llegada al principal cargo universitario representa una oportunidad para redefinir el rumbo institucional en un contexto donde la educación superior experimenta transformaciones aceleradas impulsadas por la inteligencia artificial (IA), la digitalización del conocimiento y la creciente internacionalización de la enseñanza y la investigación.
Más que una simple transición administrativa, la nueva gestión enfrenta el desafío de preparar a la UASD para competir en un escenario global. Hoy las universidades ya no se evalúan únicamente por la cantidad de estudiantes matriculados o por su infraestructura física, sino por su capacidad para producir conocimiento, establecer alianzas internacionales, desarrollar investigaciones de impacto y formar profesionales capaces de desenvolverse en un mundo profundamente interconectado.
La inteligencia artificial ha cambiado las reglas del juego. Las formas tradicionales de enseñar, investigar y evaluar están siendo replanteadas por herramientas capaces de procesar grandes volúmenes de información, asistir en la producción científica, personalizar el aprendizaje y automatizar procesos administrativos. Ignorar esta realidad equivaldría a condenar a la universidad a perder competitividad frente a otras instituciones de educación superior que ya han incorporado estas tecnologías como parte de su estrategia académica.
Uno de los objetivos de la nueva rectoría debería ser impulsar una verdadera política de internacionalización de la docencia. Internacionalizar no significa únicamente firmar convenios con universidades extranjeras o enviar estudiantes de intercambio. Implica transformar el currículo, fortalecer la formación del profesorado, incentivar la movilidad académica, desarrollar proyectos de investigación conjuntos y promover una cultura universitaria abierta al intercambio permanente de conocimientos.
La internacionalización también supone que los docentes participen con mayor frecuencia en congresos internacionales, publiquen en revistas científicas indexadas, establezcan redes de investigación con instituciones extranjeras y desarrollen asignaturas con enfoques comparados que permitan a los estudiantes comprender los desafíos globales desde una perspectiva local. Una universidad pública con vocación universal no puede permanecer aislada del debate científico internacional.
La incorporación de la inteligencia artificial en la docencia constituye otro reto impostergable. No se trata de reemplazar al profesor por una máquina ni de convertir las aulas inteligentes o en espacios totalmente automatizados. La verdadera misión consiste en formar docentes capaces de utilizar estas herramientas de manera crítica, ética y pedagógicamente pertinente. La IA debe convertirse en un instrumento para potenciar el aprendizaje, estimular el pensamiento crítico y facilitar la investigación, nunca para sustituir el razonamiento humano.
Asjana, tiene la responsabilidad de liderar esta transformación en la República Dominicana. Como cabeza de la universidad estatal y principal institución formadora de profesionales del país, sus decisiones impactan directamente en el sistema educativo nacional, en las políticas públicas y en la producción científica. Por esto, la actualización tecnológica debe ir acompañada de una profunda reflexión ética sobre el uso responsable de la inteligencia artificial, la protección de los datos personales, la propiedad intelectual y la integridad académica.
Otro aspecto fundamental será continuar fortaleciendo la investigación científica. La internacionalización solo puede sostenerse cuando la universidad produce conocimiento de calidad y logra insertarse en las grandes redes internacionales de investigación. Esto exige aumentar el financiamiento para proyectos científicos, incentivar la publicación en revistas de alto impacto, promover grupos interdisciplinarios y facilitar la participación de docentes y estudiantes en convocatorias internacionales.
Por esto, la formación de competencias digitales debe convertirse en un eje transversal de todos los programas académicos. Independientemente de la carrera que curse un estudiante, el dominio de herramientas digitales, el análisis de datos, el manejo de plataformas colaborativas, la alfabetización en inteligencia artificial y el pensamiento crítico frente a la información serán habilidades indispensables para el ejercicio profesional durante las próximas décadas.
La internacionalización también demanda una visión renovada del aprendizaje de idiomas. Resulta difícil competir en escenarios científicos globales cuando una parte importante de la comunidad académica enfrenta limitaciones para comunicarse en inglés u otras lenguas de amplia circulación científica. Incrementar la formación lingüística de docentes y estudiantes fortalecería considerablemente la presencia internacional de la universidad.
Modernizar la academia no significa abandonar la identidad histórica de la UASD. Por el contrario, su compromiso con la inclusión social, la movilidad educativa y el acceso democrático al conocimiento debe fortalecerse mediante el uso inteligente de las nuevas tecnologías. La innovación solo tiene sentido cuando contribuye a ampliar las oportunidades de aprendizaje para todos los sectores de la sociedad.
La gestión del doctor Jorge Salomón Asjana David también tendrá la responsabilidad de consolidar una cultura institucional basada en la calidad, la transparencia, la evaluación permanente y la planificación estratégica. Las universidades que lideran los principales rankings internacionales comparten una característica común: todas desarrollan procesos continuos de mejora académica sustentados en indicadores de desempeño, evaluación docente, producción científica e impacto social.
La transformación digital tampoco puede limitarse al ámbito académico. La modernización administrativa representa otro desafío prioritario. La simplificación de procesos, la digitalización de servicios estudiantiles, la automatización de trámites y el uso de sistemas inteligentes para la gestión institucional permitirían ofrecer una universidad más eficiente, transparente y cercana a las necesidades de su comunidad.
La internacionalización no debe entenderse como una meta aislada, sino como una estrategia para fortalecer la calidad educativa, incrementar la producción científica y posicionar a la UASD como una universidad de referencia en América Latina y el Caribe. El prestigio histórico de la Primada de América constituye una base sólida, pero el prestigio del futuro dependerá de su capacidad para innovar, adaptarse y liderar los cambios que exige la sociedad del conocimiento.
El inicio de esta nueva gestión rectoral representa una oportunidad histórica para proyectar a la Universidad Autónoma de Santo Domingo hacia una nueva dimensión académica. En tiempos de redefinición de la educación superior, la UASD está llamada a convertirse no solo en una universidad que incorpore tecnología, sino en una institución que forme profesionales capaces de utilizarla con criterio, ética, creatividad y compromiso social. Ese podría ser el verdadero legado de una rectoría que aspire a transformar la universidad del presente en la universidad del futuro.